Aquí tienes 7 cosas que puedes
hacer para mejorar tu habilidad para construir mazos.
Te ayudarán a obtener mejores resultados
de tu esfuerzo construyendo mazos y te darán
una.
Ten en mente que estas sólo están
puestas como una guía para complementar tus
habilidades existentes. La experiencia es el mejor
maestro.
1.Saber lo que quieres
Saber lo que quieres es la forma más simple
de mejorar tus mazos. Mucha gente simplemente repasa
todas sus cartas, pone las que tienen buena pinta
en un montón y lo llaman un mazo. Lo que
has hecho es exactamente lo que obtienes: un montón.
¡Para crear un mazo efectivo tienes que tener
un objetivo! Antes de comenzar un mazo, pregúntate
si lo estás haciendo para jugar con tus amigos,
para hacer pruebas, para jugar un torneo, o simplemente
porque te diviertes construyendo mazos. Una vez
hayas decidido un propósito, deberás
adherirte a él durante todo el proceso de
construcción. De este modo todo tu mazo reflejará
la razón por la que lo habías construido
en un principio. Un mazo en apariencia inmutable
como Fuegos puede acabar con un aspecto muy diferente
según el propósito para el que haya
sido construido.
2. Sé creativo
Los buenos mazos no salen de copiar siempre el
mismo mazo.Los mazos pueden mejorar si te arriesgas
y los cambias. No tengas miedo; si los Pros no cambiasen
sus mazos, nunca habrían llegado a lo que
son. Ser creativo es bastante fácil, pero
ser positivamente creativo es un poco más
difícil. Para ser positivamente creativo,
piensa cuidadosamente en una carta que vas a meter
en el mazo mientras consideras cuál es la
mejor carta a la que reemplazar. Aquí es
donde el método del “montón”
de repasar todas tus cartas puede darte algunas
grandes ideas.
Creatividad no siempre significa crear un tipo
de mazo totalmente nuevo. De hecho, este es un caso
raro. La mayoría de la creatividad viene
de observar cuidadosamente otros mazos, fijarse
en los aspectos más fuertes de ellos y destilar
las esencias poderosas de esos mazos en una nueva
paleta donde puedes cultivarlas con una nueva luz.
Esto es lo que provoca la evolución de los
mazos.
3.Maná
Podría llegar a decir que al menos el ochenta
por ciento de los constructores de mazos no ponen
suficiente maná en sus mazos. Esto es realmente
impresionante teniendo en cuenta la cantidad de
documentación que ha sido publicada al respecto.
Sé que todo el mundo quiere jugar con sus
fuentes de maná para colar ese último
hechizo, pero esto dañará el mazo
a largo plazo. Si no puedes meter más tierras
a tu mazo, busca fuentes de maná alternativas.
Elfos o Goblins que pueden aumentar tu maná
al mismo tiempo que suavizan tu curva de maná,
dependiendo del coste de invocación medio
de tu mazo. Si esto no funciona usa afinadores de
mazo y cartas para robar como Optar, Conocimiento
acumulado, y todo tipo de cantrips (Red de Tsabo,
Baratija de Urza, etc.). En un mazo medio, querrás
de veintitrés a veintiocho fuentes de maná/afinadores
de mazo.
Otro modo de mejorar tu maná es usar tierras
no básicas. En Extendido, pueden utilizarse
las poderosas tierras dobles. En Estándar,
están disponibles las Pain Lands. Cartas
como Crecimiento exhuberante también
pueden ayudar si tu curva de maná lo permite.
Tendrás que mantener tu base de maná
en sintonía con tu mazo. Si llevas un mazo
lleno de hechizos de coste seis, entonces una base
de maná de treinta a treinta y cinco puede
ser apropiada. Si juegas veinticuatro cartas de
coste uno, pueden funcionar dieciocho tierras.
4. Manténlo simple
Uno de los errores más comunes cometidos
por los constructores más creativos es enredarse
con sus propias ideas. La creatividad es buena,
pero a veces es necesario separar las ideas y filtrarlas
para evaluar sus recursos individualmente. Muchos
mazos se atascan porque incluyen demasiadas estrategias
conflictivas entre sí. Un mazo eficiente
de sesenta cartas sólo puede hacer una o
dos cosas consistentemente sin abusar de cartas
de búsqueda. Hacer mazos enfocados estratégicamente
lleva a la misma ventaja que el primer consejo “Sabe
lo que quieres”; producirás una estrategia
de mayor calidad siguiendo tus propias directrices
originales de principio a fin. Si empiezas a llevar
a tu mazo por demasiadas tangentes, acabarás
con un mazo cuatricolor de beatdown/control que
gana con contadores de veneno. Asusta, ¿no?
Generalmente, mantenerlo simple implica escoger
un objetivo que sea evidente en todo el mazo. La
Sligh(cartas muy baratas) es una baraja simple porque
todo el mazo está basado en la estrategia
del tiempo. La Quemadores es simple porque su única
estrategia es invocar daños directos de bajo
coste. Los mazos Azul-Blanco son simples porque
su único propósito es decir “No,
eso no puedes hacerlo”. Algunos de estos mazos
tienen estrategias de reserva o de apoyo, pero la
cantidad relativa que se llevan de las sesenta cartas
del mazo es pequeña.
5.Sé consistente
El primer signo de fuerza de un mazo es la consistencia.
Si tu mazo se repite a sí mismo una y otra
vez, estás llegando a algún sitio
(asumiendo que el logro repetido no es una partida
perdida). En general, un mazo con un diseño
simple y una base de maná sólida será
más consistente que uno sin ello, así
que seguir los otros consejos te llevará
a este objetivo de consistencia.
La forma básica de aumentar la consistencia
de una estrategia es usar más cartas de las
que te proporcionan el efecto que quieres. Por ejemplo,
si quieres usar chispas para matar las primeras
jugadas de tus oponentes, puedes aumentar la consistencia
de esta estrategia jugando 4 Choques, 4 Sellos de
fuego y 4 Lavas abrasadoras. Puedes descubrir que
hacer tu sub-estrategia más consistente,
hará que tu estrategia principal se diluya.
Mantener el equilibrio de consistencia entre tus
estrategias es una de las partes más difíciles
de construir mazos. Normalmente una buena sesión
de pruebas puede ayudar a solucionar los dilemas
de consistencia. Otras formas de incrementar la
consistencia incluyen reducir el número de
colores de tu mazo y suavizar tu curva de maná.
Ambos métodos harán tus manos iniciales
mucho más fáciles de jugar y evitarán
que tu mano se atasque con hechizos enormes.
6. Tu arsenal no está limitado a
sesenta cartas
¡Usa tu reserva! Nadie debería ganar
un torneo si no tiene reserva. Es la herramienta
menos usada y más infravalorada que un constructor
de mazos tiene. La mayoría de los constructores
se limitan a dejar la reserva para el último
minuto y entonces coger quince cartas que probablemente
acabarán haciéndolo peor en vez de
mejor
La reserva es una herramienta que puede ser usada
para ayudarte a anular el efecto Piedra-apel-Tijera
que se da en muchos entornos. Puedes afinar tu reserva
para reforzar tus posibilidades contra tus peores
emparejamientos.
Cuando construyas tu reserva, ten en mente qué
querrías quitar y meter en tu mazo contra
oponentes muy distintos. Normalmente, lo más
importante de una carta de la reserva es la versatilidad.
Esto significa que las cartas de reserva que son
moderadamente buenas contra cuatro mazos son mejores
que una que sólo sea buena contra un mazo
(a menos que pierdas irremediablemente sin ella).
Las mejores cartas para la reserva pueden presentarse
de extrañas maneras.
7.Todo es cuestión de tiempo
No, en serio... lo es. El tiempo es un aspecto
muy importante de Magic, tanto en el juego como
fuera. Cuando construyas tu mazo, debes tener en
consideración su tiempo. Puedes llevar las
criaturas más grandes del juego, pero sólo
porque sean 6/6 o mayores no significa que vayas
a ganar alguna vez. Tienes que mirar el coste de
maná de esas cartas.
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